sábado

Deseos
















A veces lo peor que te puede pasar es conseguir algo que deseas con fuerza, algo que de verdad quieres y no entiendes porqué no llega, algo por lo que has luchado. Empecé a tener deseos. Y fue inmediato, en mi mente unas palabras que escuché de pequeña “cuidado con lo que deseas, podrías conseguirlo”. Fue complicado entender estas palabras en ese momento. Entender que algo que quería podía ser malo para mí. Prefería ignorarlo. Al fin y al cabo ¿cómo me voy a dañar a mí misma? No tiene lógica. Luego descubrí que existen más cosas sin lògica que cosas que la tienen. Es difícil para mí hablar sobre mí, sin mezclar o sin hacer alusiones. No tiene sentido que tema a los deseos, ya lo sé, creo que los odio. Es como si uno de ellos me hubiera puesto una piedra en el camino, y se hubiera quedado igual al verme caer. Aunque es una sensación idiota. A veces alguien me decía que cuando deseas algo con mucha fuerza y no lo obtienes , una de dos o no lo mereces o no lo necesitas. No sé si lo merezco, pero si lo necesito. Supongo que no pienso en qué consecuencias tendría...


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